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dimecres, 31 d’octubre del 2012

 

Suports a la vaga

La Plataforma Prou Retallades dóna ple suport a la convocatòria de Vaga General convocada pel proper 14 de novembre. La Plataforma Prou Retallades està composada per les següents entitats socials:

Suports d'entitats i associacions de la Plataforma Prou Retallades

·  Asociación Abogabolivia
·  Asociación Rombo de Bolivia
·  Assemblea de Cooperació per la Pau (ACPP Catalunya)
·  Associació Casal Colombià
·  Associació Catalana d'Enginyeria Sense Fronteres
·  Associació Cultural, Educativa i Social Operativa de Dones Pakistaneses (ACESOP)
·  Associació de la Comunitat Dominicana a Catalunya
·  Associació de Propietaris i Veïns de Vista Alegre i Canyars
·  Associació de Treballadors Marroquins a Catalunya (ATIMCA)
·  Associació de Veïns El Pi (Sant Joan Despí)
·  Associació de Veïns Granollers Centre
·  Associació d'Immigrants i Amics de Mauritània
·  Associació Joves Victor Jara
·  Ateneu de Granollers
·  Casa Uruguay
·  Centre Bolivià Català
·  Centre Filipí de Barcelona
·  Col·legi d'Educadores i Educadors Socials de Catalunya (CEESC)
·  Comissió de Dones del PCC
·  Comissió de la Dona "Isabel Vicente"
·  Comitè d'Empresa de l'Hospital de Granollers
·  Confederació d'Associacions Veïnals de Catalunya (CONFAVC) - 653 associacions i 28   federacions veïnals
·  Consell Consultiu d'Uruguay
·  Coordinadora d'AMPA d'Escoles Públiques de Mollet del Vallès
·  Coordinadora de Pensionistes i Jubilats de Catalunya
·  El Mirador dels immigrants- Diari Independent
·  Federació d'Associacions de Colombians
·  Federació d'Entitats Peruanes a Catalunya (FEPERCAT)
·  Fòrum Social del Baix Llobregat
·  Fundació Nous Horitzons
·  Fundació Socialisme Sense Fronteres
·  Gent del Barri Sant Miquel (Granollers)
·  Germandat Obrera d'Acció Catòlica (GOAC)
·  Grup de Medi Ambient de Montcada i Reixac - Ecologistes en Acció de Catalunya
·  Joventut Europea Federalista
·  Joves de la USOC
·  Joves d'Esquerra Verda
·  PAK Federació a Espanya
·  Plataforma d'Afectats/des per la Hipoteca de Granollers
·  Plataforma 'Osona en defensa dels drets socials i laborals' - 19 entitats
·  Plataforma pel Dret a la Salut
·  Plataforma per la Sanitat Pública Baix Vallès
·  Plataforma per la Sanitat Pública Montornès del Vallès
·  Plataforma Resistència Vor
·  Plataforma Salvem l'Ensenyament Públic de la Música i la Dans
·  Revista L'Aurora
·  SCORZA Asociación Cultural Iberoamericana
·  Xarxa de Dones per la Salut

divendres, 19 d’octubre del 2012

Rebelión en Europa contra el neoliberalismo


Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra


Según los datos de la Comisión Europea, la actividad económica en la Eurozona está descendiendo. Durante el periodo Abril-Junio descendió, como promedio, un 0,2%, y se espera que el informe de Octubre muestre una contracción incluso mayor de tal actividad. A estos datos debe añadirse la información proveída por el Banco Central Europeo, que señala que la actividad financiera también ha disminuido en la Eurozona, sin que se espere la reactivación de tal actividad en un futuro próximo. Mírese como se mire, pues, la situación económica y financiera va mal, en realidad, muy mal. Las cifras de desempleo en la Eurozona han alcanzado niveles sin precedentes, 18 millones de parados con un incremento anual de un millón durante estos años de crisis.

Es obvio que las políticas de austeridad –que se han estado promoviendo por la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional)- no están reavivando la economía de la Eurozona. En realidad, todos los datos señalan que, al revés, la están hundiendo. Y a pesar de ello, la troika continúa insistiendo en que la solución pasa por todavía más austeridad y más recortes. En estos momentos, está exigiendo en Grecia que se recorten 11.500 millones de euros del presupuesto nacional. En España también se están exigiendo para 2013 añadir 13.000 millones de euros de recortes a los que han ocurrido durante cada año de la crisis. En Francia, con un gobierno socialista, presidido por el Sr. François Hollande, éste está planeando recortar 30.000 millones de euros de su presupuesto. Y la lista puede alargarse incluyendo más y más países de la Eurozona. Las políticas de recortes han sido el eje central de las intervenciones públicas en los países de la Eurozona.

Además de estos recortes, se están aplicando otras políticas de claro corte neoliberal, como el retraso de la edad de jubilación, la reducción de los beneficios sociales y laborales, el descenso del seguro de desempleo, la reducción de salarios, y una larga lista de intervenciones que están reduciendo el bienestar social de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población en los países de la Eurozona.

Europa se rebela

Como era de esperar, tales clases populares de estos países se están rebelando frente a estas políticas, políticas que en su gran mayoría se están imponiendo a la ciudadanía sin que hubiera un mandato popular para ello, ya que tales medidas no estaban en el programa electoral de los partidos gobernantes. De ahí que la legitimidad de tales gobiernos y de las instituciones que gobiernan la Eurozona y la Unión Europea esté cada vez más cuestionada. La atracción de Europa, que era generalizada en los países del Sur de tal continente (la mayoría habían sufrido dictaduras fascistas o fascistoides durante muchos años), está desapareciendo muy rápidamente. Y la conveniencia del euro como moneda común también se está cuestionando. Varias encuestas han aparecido en los mayores medios de información europeos diciendo que un porcentaje cada año mayor, identifica el establecimiento del euro como responsable de su pérdida de capacidad adquisitiva.

La rebelión de las clases populares a estas políticas neoliberales impuestas por el establishment europeo está actualmente generalizada. En Portugal, acaba de realizarse una huelga general y hay manifestaciones de protesta día tras día. En Francia, este domingo hubo manifestaciones a lo largo de su territorio protestando por la propuesta del presidente Hollande de aprobar el Pacto Fiscal que obligará, en la práctica, a perpetuar las políticas de austeridad. En Grecia, las protestas laborales y sociales son también el pan de cada día, alcanzando cada vez más una orientación violenta que puede afectar la viabilidad de sus instituciones representativas. Un tanto parecido ocurre en España, donde la represión por parte del Estado, heredero, en parte, de la dictadura, es especialmente acentuado en contra de las numerosas manifestaciones que toman lugar a lo largo del territorio español.

Y lo mismo está ocurriendo en Italia, donde los sindicatos están liderando una oposición cada vez más generalizada contra las imposiciones del gobierno Monti.

La respuesta del establishment que gobierna la Eurozona

 Ni que decir tiene que esta agitación social está generando respuestas del establishment que gobierna la Eurozona. Una de ellas, son las medidas tomadas por el BCE de comprar bonos públicos (de corto periodo, no más de tres años) en el mercado primario, condicionado a que los países pidan un rescate del European Stability Mechanism (ESM), al cual se le ha dotado de 500.000 millones de euros para que compre deuda pública (a largo plazo, de 10 años) en el mercado secundario, sujeto todo ello a unas condiciones leoninas que implican todavía más recortes. Estas medidas de recortes y austeridad, forzando una bajada de los salarios, supondrán todavía un mayor endeudamiento, junto con una mayor austeridad, reforzándose así el ciclo vicioso entre endeudamiento, austeridad y declive de la actividad económica.

Lo que está pasando en España con el rescate bancario es un claro ejemplo de ello. Se proveen 100.000 millones de euros, que se prestan al Estado español (con lo cual el déficit y la deuda pública aumentan), con la condición de que se reduzca todavía más el gasto público, empeorando así, incluso más, la situación de la economía española.

¡Hay alternativas a los recortes!

Para cualquier persona que no esté obcecada con el dogma neoliberal es obvio que la solución a la crisis económica pasa por romper este círculo vicioso, que se inicia con un endeudamiento que quiere resolverse a base de políticas de austeridad que determinan un descenso de la actividad económica y de los ingresos al Estado, lo cual lleva a pedir prestado más dinero y a endeudarse. Este círculo vicioso es lo que está llevando la Eurozona al desastre.

Lo que tiene que hacerse es dejar de endeudarse, renegociando una deuda que ha beneficiado a la banca y a sus accionistas, pero a nadie más. No se puede avanzar con un sistema financiero que funciona para tan pocos a costa del sacrificio de tantos. La banca privada ya ha perdido su función social, que es la de proveer crédito. Si no ofrece crédito, no tiene lógica su existencia. El tamaño del sector financiero en una economía debe por lo tanto reducirse sustancialmente mediante toda una serie de medidas, que incluyen desde una carga impositiva mucho más elevada a la banca (sin afectar los ahorros del ciudadano normal y corriente), gravando principalmente a los grandes depósitos, las largas transacciones y las actividades especulativas. Otras medidas deberían incluir su nacionalización, con pleno intervencionismo del Estado para garantizar la disponibilidad de crédito razonable y accesible. No puede permitirse que la banca privada sea el aparato sanguíneo del cuerpo económico.

Por otra parte, los Estados deben dejar de depender tanto de los préstamos externos, observación que es especialmente relevante para los países llamados en la terminología anglosajona PIGS (o GIPSI si se incluye Italia). Cada uno de estos Estados (cuyos ingresos al Estado son excesivamente bajos) debe incrementar sustancialmente sus ingresos públicos. Si España tuviera la carga fiscal de Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros más al año. En Italia, según el Banco de Italia, la riqueza existente en el país, altamente concentrada (que podría y debería general fondos al Estado), representa 8.600.000 millones de euros, que es más de cuatro veces los 2.000.000 millones de euros de deuda pública que tiene su Estado. Si tal riqueza concentrada, como sugiere Tom Gill en su artículo “Europe is Revolting” (CounterPunch, Septiembre de 2012) se la gravara con un 2% de la riqueza poseída por el 50% más rico de los propietarios, se generarían 100.000 millones de euros más al año para las arcas del Estado.

Un tanto semejante en Portugal, donde el gobierno propuso recientemente unos recortes de 4.900 millones de euros (que tuvo que retirar debido a la oposición de la ciudadanía). Los sindicatos portugueses propusieron como alternativas un aumento del gravamen de un 0,25% en las transacciones bancarias (consiguiendo así 2.000 millones), de un 10% en las ganancias en la propiedad de los mayores accionistas del país (consiguiendo 1.700 millones de euros), un incremento del impuesto de sociedades para las empresas que facturan a partir de 1.2 millones de euros al año (1.200 millones de euros), y una disminución del fraude fiscal (1.200 millones de euros). Todas estas medidas afectarían sólo al 1% de la población: los súper ricos. Todas estas propuestas son altamente populares.

Otras propuestas también altamente populares es la reducción del gasto en las Fuerzas Armadas. Gran parte de tales fuerzas militares hacen funciones policiales y de represión interna, caso claro en España, donde se asigna a tales fuerzas armadas la garantía de “la unidad de España”, función que expresa el carácter  policial y de represión interna del país, defendiendo en la práctica un centralismo que inhibe la expresión de la riqueza de España que debería basarse en la expresión de su plurinacionalidad. Ni que decir tiene que estas propuestas alternativas, populares a nivel de calle, son inmensamente impopulares en los establishments que gobiernan a los países de la Eurozona, que están imponiendo políticas opuestas, altamente impopulares. Hoy existen unas instituciones que no han sido elegidas por la población, que gobiernan e imponen lo que favorece a sus intereses particulares, a costa de los intereses generales. Las fuerzas auténticamente democráticas deberían coordinarse a nivel europeo, incluyendo una huelga general a nivel de toda la Eurozona para indicar que las clases populares están diciendo basta ya de esta dictadura financiera que está llevando a todos los países al desastre.

dijous, 30 d’agost del 2012

298 MILLONES DE BENEFICIOS Y EL PERSONAL PASÁNDOLAS CANUTAS




El pasado domingo 26 de Agosto conocimos los resultados económicos de El Corte Inglés y su grupo empresarial. Los datos, como no podían ser de otra forma, han sido muy positivos, destacando entre ellos los pertenecientes a los Grandes Almacenes, es decir nuestra empresa, con unas ventas de 9.212 millones de euros y un beneficio neto de 298 millones de euros. Desde la Sección Sindical de CCOO felicitamos, ya que no lo hacen desde otras instancias, a todo el personal que hacemos posible que, en estos tiempos tan difíciles, nuestra empresa siga siendo una de las primeras de la distribución española.

De la memoria económica que aprobaron el pasado domingo extraemos el siguiente redactado que resume a “pies juntillas” a qué es debido este éxito. “A pesar de la contracción del consumo y de las dificultades por las que atraviesa el sector de la distribución, el gran almacén mantiene todos sus atractivos para el cliente por la atención personalizada, por la amplitud y variedad de su oferta, por la constante incorporación de nuevos productos y servicios, y por su capacidad para dar respuesta a las últimas tendencias del mercado. Todo ello permite atraer a clientes con diferentes gustos, intereses y posibilidades económicas. Muestra de ello son los 1,5 millones de visitantes aproximadamente que cada día acuden a los centros de El Corte Inglés.”

Sin embargo no todo son buenas noticias. Ese millón y medio de clientes que nos visitan a diario son atendidos por un personal cada vez más escaso y difícil de encontrar. En el ejercicio 2010 éramos 66.754 personas trabajando en El Corte Inglés. Un año más tarde, con la apertura del centro Marineda City en A Coruña, la nueva zona comercial de Castellana y otras tres tiendas en aeropuertos españoles, somos 65.156 personas las que quedamos en plantilla, eso sin contar que cada vez hay más plantilla a media jornada. ¿Cómo es posible esto? Pues tendremos que preguntárselo a Isidoro Álvarez porque en el Informe Anual no viene reflejado este “milagro”.

Tampoco comprendemos, ni viene reflejado en el Informe, el por qué año tras año se nos va despojando al personal de derechos que teníamos adquiridos y las condiciones laborales siguen empeorando día tras día.
Por qué existen en nuestra empresa compañeros y compañeras que su salario (incluyendo comisiones, quien las tenga) no llega a los 1.000€ mensuales, sin embargo los accionistas se reparten 43,5 millones de euros.
Por qué se sigue discriminando al 67% de la plantilla por ser mujer, pasándose el Plan de Igualdad por el forro.
Por qué tenemos jornadas interminables de hasta 10 horas sin poder conciliar nuestra vida personal y laboral.
Por qué nos han subido el precio en el Comedor de Personal y nos han rebajado los descuentos en compras.
Por qué tenemos que pagar los tres primeros días si nos dan la baja por enfermedad.
Por qué nos han quitado la cláusula de revisión salarial y año tras año vamos perdiendo poder adquisitivo.

Por qué… Por qué… Por qué…

PORQUE FASGA Y FETICO SON CÓMPLICES DE LA EMPRESA

dimecres, 29 d’agost del 2012

Denunciada la empresa por incumplimiento del Plan de Igualdad

Ayer, 28 de agosto, tuvo lugar en Madrid el acto de conciliación para intentar llegar a un acuerdo en el cumplimiento del Plan de Igualdad ante la autoridad laboral (SIMA - servicio interconfederal de mediación y arbitraje), por la demanda que presentamos contra El Corte Inglés.

Tras el intento de conciliar, sin éxito, la demanda por el incumplimiento de las medidas acordadas en el Plan de Igualdad sigue su curso.

Mientras tanto, la próxima semana está convocada una reunión de la comisión de seguimiento de este plan, y esperamos que la empresa rectifique y presente un calendario para cumplir con los objetivos firmados en el Plan de igualdad.



dilluns, 20 d’agost del 2012

LA UNIFORMIDAD EN EL CORTE INGLÉS



El día trece de agosto de 2012 el personal de venta masculino estrenó uniforme en la empresa El Corte Inglés. La gran difusión que a esta noticia se le ha dado en los medios de comunicación es inusual para las pocas noticias que se publican del imperio del triángulo verde.

La discriminación que padecen las trabajadoras por razón de sexo en esta empresa es el principal motivo que Comisiones Obreras tuvo para firmar en mayo de 2008 el Plan de Igualdad de El Corte Inglés. Firma que efectuamos con el ánimo de trabajar en su Comisión de Seguimiento y contribuir a erradicar esta delictiva práctica. De los 11 objetivos que recoge el texto, la uniformidad es el último. Once objetivos que no se han alcanzado porque la empresa, según nuestra opinión, ha impedido la aplicación de las medidas correctoras recogidas en él. A menos de un año de que expire la vigencia del mismo, mayo de 2013, Comisiones Obreras ha iniciado los trámites previos ante el SIMA para interponer demanda contra El Corte Inglés por incumplimiento del Plan de Igualdad.

El Plan de Igualdad establece la realización de una evaluación parcial que hicimos y presentamos en 2011. Dicha evaluación concluía, tanto en el análisis cuantitativo elaborado a partir de los datos aportados por la empresa hasta el año 2010, como en el análisis cualitativo, que las mujeres estaban en ese momento más discriminadas profesionalmente en la empresa que en el año 2005. Esta dura conclusión, y la negativa constante de la dirección de modificar su política de personal, basada en la libre designación en exclusivo, tanto profesional como salarial, instaurada en la empresa, nos decidió a dar este firme paso al frente.

Han publicitado la nueva uniformidad masculina como no han publicitado nada hasta el momento que no sea cuestiones comerciales. Lo que no han dicho, es que en la categoría profesional de mando, las mujeres están uniformadas y los hombres no. Es la cuadratura del círculo. Cuatro años de Plan de Igualdad para seguir significando el valor masculino frente al femenino, y utilizar los medios de comunicación para intentar lavar su imagen. El Corte Inglés ya ha sido condenado por el Tribunal Supremo en materia de discriminación profesional y Comisiones Obreras opina que incumple el Plan de Igualdad que fue creado para corregir esta lacra.

dijous, 12 de juliol del 2012

SOY MINERO, por Isaac Rosa




Que en estos tiempos hipertecnologizados hayan tenido que ser los mineros los que enseñen el camino al resto de trabajadores, da que pensar. Que en la época de empresas flexibles, sociedad de la información, economía global, riqueza virtual y trabajadores desubicados y desideologizados, hayan tenido que ser los viejos mineros, con sus duras herramientas, sus manos callosas y su fuerte conciencia de colectivo, los que salgan a la luz y echen a andar para que los sigamos, debería hacernos pensar qué nos ha pasado a los trabajadores durante los últimos años, qué hemos hecho y dejado de hacer, qué nos han hecho y qué nos hemos dejado hacer.

Habrá quien diga que el protagonismo minero de estos días es pura coherencia: si la crisis y las políticas anticrisis suponen para los trabajadores un salto atrás en el tiempo, un regreso a trompicones al siglo XIX, nadie mejor que los mineros al frente de la manifestación, ellos que con tanta rotundidad encarnan aquellos tiempos iniciales del movimiento obrero. Pero no estamos ante un asunto de coherencia histórica, sino mucho más.

Las emocionantes escenas vividas en cada pueblo por donde han pasado los mineros en su marcha hacia Madrid, la acogida, las palabras de ánimo, las ayudas recibidas, la solidaridad extendida por todo el país, en las calles y en las redes sociales, y finalmente el recibimiento en la capital y el acompañamiento en su protesta por tantos trabajadores, deberían ser un revulsivo, marcar un punto de inflexión en la construcción de resistencias colectivas. Los mineros han roto algo, han despertado algo que dormía en nosotros, nos han empujado.

Sé que hay un componente no pequeño de simpatía que escapa a las razones de su protesta. Hay algo de justicia histórica, de memoria, de sentimentalidad obrera si quieren, en el cariño que los mineros reciben estos días, y digo cariño con intención, porque en ocasiones se trata de cariño más que de comprensión de sus reivindicaciones. La figura del minero, con su casco, su lámpara y su rostro ennegrecido está fuertemente arraigado en el imaginario de la clase trabajadora desde hace siglos, y por eso con los mineros no funciona el habitual discurso de los “privilegiados” con que algunos intentan anularlos desde la derecha mediática (por eso, y porque la minería representa desde siempre lo más duro y peligroso del mundo del trabajo, y su fatiga, lesiones, enfermedades y accidentes no casan bien con ningún privilegio). Por todo ello, por su condición popular de héroes de la clase obrera (demostrada, por otra parte, en tantos episodios de lucha en efecto heroica a través de siglos), parece natural que los mineros encuentren todo ese calor a su paso por los pueblos. No creo que una marcha a pie de, pongamos, camareros, albañiles, periodistas o funcionarios, lograse tanto apoyo, tanto cariño, tantos recibimientos, homenajes y adhesiones, por justas que fuesen sus reivindicaciones.

Pero más allá de ese componente emocional, importa el momento en que se ha producido esta salida de los pozos. En un momento de terror económico como este, cuando los trabajadores nos sentimos acorralados, desesperanzados, y nuestra resistencia se limita a adivinar por dónde vendrá el siguiente golpe, la aparición en escena de los mineros puede ser la lucecilla al final del túnel (el túnel en que andamos perdidos los trabajadores, no el tópico túnel de la salida de la crisis donde la única luz que se ve es la del tren que viene de frente), la señal que estábamos esperando. Los mineros nos están dando una lección que no deberíamos dejar pasar, y que va más allá de sus reivindicaciones por justas que puedan ser.

Y lo son. Los mineros tienen razón en su lucha, y no voy ahora a extenderme en por qué tienen razón. La tienen por todos los motivos que ya habrán oído y leído estos días, pero incluso si no tuviesen esos motivos, seguirían teniendo la razón de su lado, por una elemental cuestión de justicia histórica. Se lo debemos, a ellos y a las generaciones de mineros que les anteceden, y eso basta para que estemos obligados a respetar su medio de vida y sus territorios, ofrecerles salidas dignas y no escatimarles un dinero que es calderilla comparado con los rescates financieros. Pero insisto: lo que hoy me interesa no es tanto su lucha particular (que apoyo), sino esa lección de dignidad, solidaridad y resistencia que nos dan al resto de trabajadores. Todos nos hemos sentido interpelados estos días por la lucha de los mineros, en dos direcciones: porque en su reivindicación de un futuro digno cabemos todos los que igualmente carecemos de ese futuro; y porque la contundencia de su lucha hace más evidente nuestra pobre reacción ante los ataques sufridos.

En cuanto a lo primero, la reivindicación de los mineros es extensible a todos nosotros. En los mineros vemos nuestro pasado, nuestra conciencia de clase que en algún momento perdimos o nos arrebataron, las posibilidades de lucha colectiva que hoy no encontramos. Pero sobre todo, vemos en ellos nuestro futuro: en su grito para no ser abandonados, para no desaparecer, para no ver arrasados sus pueblos y comarcas por el paro y la inactividad, asoma un resquicio del futuro que nos espera a todos, convertidos todos en trabajadores abandonados a nuestra suerte, abocados a un largo tiempo de escasez, de miseria; a merced de un viento que no deja nada en pie; con millones de empleos en extinción, y toda España convertida en una gran comarca minera amenazada por la desolación y la falta de salidas.

En cuanto a lo segundo, la dureza clásica con que resisten los mineros, la violencia con que responden a la violencia, hace que debamos buscar otra palabra para denominar lo que hacemos los demás, eso que a menudo llamamos de manera exagerada resistencia. Mientras nosotros ‘incendiamos’ las redes sociales, los mineros prenden fuego real a las barricadas en las autopistas. Mientras nosotros convocamos una huelga cada dos años, sin mucha convicción y sobre todo sin continuidad, los mineros eligen la huelga indefinida durante semanas, inflexible. Mientras nosotros escribimos posts y tuits de denuncia contra los recortes (yo el primero), ellos se encierran en los pozos, paralizan el tráfico, levantan en pie de guerra comarcas enteras, y finalmente echan a andar por la carretera. Mientras nosotros pintamos ingeniosas pancartas y componemos simpáticos pareados para gritar en manifestación, ellos se enfrentan a cuerpo con la Guardia Civil. Mientras nosotros retuiteamos y damos miles de “me gusta” para apoyar las reivindicaciones de los colectivos más castigados, ellos van pueblo por pueblo dando y recibiendo abrazos, compartiendo comidas y techo. Mientras esperamos al próximo aniversario para volver a tomar las plazas, ellos se plantan en la Puerta del Sol tras haber hecho suyas las plazas de todas aquellas localidades por las que pasaron.

La lección está clara: ante el ataque total contra los trabajadores, estos no son tiempos de hashtag, sino de barricada. Frente a la solidaridad efímera de la red social y la indignación inofensiva, son tiempos de caminar juntos, de compartir encierro o marcha, de encontrarse en las calles, de abrazarse como ya no nos abrazábamos, como estos días se abrazaban los mineros con quienes los esperaban a la entrada de cada pueblo.

Por todo ello, el gobierno no puede permitir que los mineros ganen este pulso: porque si triunfan, estarán dando un mal ejemplo para el resto de trabajadores, que podríamos tomar nota, aprender la lección, seguir su ejemplo para ser escuchados, para no ser pisoteados, para no seguir perdiendo: luchar, resistir, construir redes de solidaridad, ser firmes, llegar hasta las últimas consecuencias, tomar la calle, recuperarla. Por eso la durísima represión policial contra los mineros y su criminalización mediática.

Por las mismas razones los trabajadores necesitamos que los mineros ganen este pulso: porque su victoria despeja el camino para nosotros, y en cambio su derrota nos haría más difícil levantar la resistencia. Por eso hoy todos somos mineros, y tenemos que estar con ellos. Por justicia, por historia, por memoria, porque lo merecen. Pero también por nosotros, porque si ellos temen por su futuro, el nuestro es más que negro, negro carbón.

Isaac Rosa
Sevilla, 1974. Escritor, autor de novelas como "El vano ayer" (Premio Rómulo Gallegos 2005) y "El país del miedo", ha colaborado en varios medios de prensa escrita, digitales y radio. Su última novela es "La mano invisible".

NI NOS DOMARON, NI NOS DOBLARON NI NOS VAN A DOMESTICAR

NI NOS DOMARON, NI NOS DOBLARON NI NOS VAN A DOMESTICAR
Marcelino y Josefina en el acto de homenaje del pasado lunes 26 de Noviembre