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dijous, 27 de juny del 2013

CCOO conseguimos demostrar que El Corte Inglés discrimina a las trabajadoras




El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dictado sentencia a favor de seis trabajadoras pertenecientes a CCOO de El Corte Inglés, que han demandado, a través de nuestro sindicato, que padecían discriminación por razón de sexo.

Declara la sentencia que la conducta del El Corte Inglés vulnera su derecho fundamental a la no discriminación por razón de sexo al ser su complemento personal inferior al de sus compañeros hombres, siendo la causa de tal diferencia su condición de mujeres y no otra.

Queda demostrado que la empresa fija el complemento personal según criterios variables y desconocidos, criterios que no son neutrales ni derivan de causas suficientes, reales y serias para que sean razonables y ajenas a todo propósito lesivo.

Por lo tanto, la empresa no ha acreditado que los criterios que aplica son ajenos a la discriminación por razón de sexo, es decir, que establece el concepto salarial a través de decisiones no objetivas ni transparentes cuyo resultado es una diferencia de trato por razón de sexo.

Declara así la sala de los Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León:

- La nulidad radical de la conducta de El Corte Inglés y se ordena el cese de la conducta discriminatoria en el aspecto salarial.

- Establece que estas trabajadoras tienen derecho a percibir como mínimo un complemento personal igual que el de los hombres.

- Condena a la empresa a abonar a cada una de las trabajadoras una indemnización por las diferencias existentes entre su complemento y el percibido como promedio por los trabajadores hombres.

Desde la Federación de Servicios Privados de CCOO de Castilla y León y desde la sección sindical estatal de CCOO de El Corte Inglés, saludamos efusivamente esta Sentencia, que demuestra lo que innumerables veces hemos denunciado, y es que El Corte Inglés es una empresa en la que las relaciones laborales cada vez son más difíciles para los trabajadores, y aún más para las trabajadoras.

dimecres, 26 de juny del 2013

¡¡NO MÁS REPRESIÓN SINDICAL EN EL CORTE INGLÉS!!

Hace unos días fue despedido Lauren, trabajador de El Corte Inglés, ¿cuál fue la razón?, la de la carta de despido un error humano que a cualquier otro trabajador no le hubiera supuesto nada más que una advertencia verbal, pero para Lauren fue el despido porque en las últimas elecciones sindicales formaba parte de la candidatura de CCOO, y en Zaragoza, o en cualquier centro de El Corte Inglés que no haya tenido nunca representación sindical que no sea la de los "sindicatos" fasga y fetico, apoyados por la empresa. Empresa que también se encarga de que ninguna otra candidatura pueda presentarse, utilizando amenazas, premios y represarías, como ocurrió en estas últimas elecciones.

Lauren y otras compañeras y compañeros decidieron que, aun no estando en el comité de empresa, crear la Sección Sindical de CCOO en El Corte Inglés de Zaragoza y hacerla funcionar. Esto no entraba en los planes de la dirección de la empresa y por eso ha estado presionando a estos trabajadores y trabajadoras con traslados, cambios de puestos de trabajo, etc..., siendo sus últimas acciones el despido de Alberto, hace unos meses, y ahora Lauren, ambos militantes activos de la sección sindical de CCOO en El Corte Inglés de Aragón.


Se están enviando desde todo el estado, por fax y correo electrónico a la dirección de El Corte Inglés, muestras de solidaridad con el compañero y que pedimos que envíes a la siguiente dirección de correo: servicio_clientes@elcorteingles.es, y/o al número de Fax de la empresa: 914018422.


Las luces más brillantes en la noche más oscura

Dos jóvenes, que cubren su rostro con una máscara y un pañuelo, el pasado martes, día 18, durante una protesta silenciosa en la plaza Taksim (Estambul, Turquía). / Georgi Licovski (Efe)

Agustín Moreno

Turquía y Brasil, primavera de 2013. Parque Gezi en Estambul, transporte de Sâo Paulo y otras ciudades. Contra la privatización de un espacio público o la subida del transporte. Masas de indignados se empoderan en las calles: cientos de miles en Turquía, más de un millón en Brasil, contra la injusticia y las desigualdades. Participan especialmente los jóvenes y esta puede ser una de las principales consecuencias políticas: que se empiezan a preguntar por sus condiciones de vida, ausencia de trabajo y de expectativas para el siglo XXI. Una nueva forma de intervención que desconcierta al poder político tradicional. No cuentan con el apoyo de los partidos tradicionales ni de los sindicatos, no tienen medios ni recursos económicos, pero son capaces de ocupar espacios de gran simbolismo y poner en jaque a gobiernos desconcertados. No ceden ante la represión, que tiene que aumentar la violencia para intentar acabar con ellos, generando dinámicas de acción-reacción de difícil final, cuando hay muertos, heridos y detenidos. Utilizan los nuevos medios de comunicación y las redes sociales para llamar a la revuelta y mantenerla activa: han salido de Facebook y han hecho temblara a los palacios. Rechazan la manipulación política y las tentativas violentas de pequeños sectores, a veces con infiltración policial.

Antes fueron las primaveras de hace dos años, que en el norte de África derribaron viejos regímenes autoritarios (Túnez, Egipto, Libia), otros en Europa, América y Asia, en los centros de poder financiero o en las zonas rurales. En España el 15-M y las diferentes mareas y plataformas en defensa de la salud, la educación la vivienda, el agua, el trabajo y el futuro de la juventud, etc. Se producen en países de cultura islámica o cristiana, ricos, emergentes o pobres, en dictaduras o en democracias formales. En muchos de los casos hay un cuestionamiento del sistema económico y político, deslegitimado ante las masas por no ofrecer soluciones a la crisis y aumentar la exclusión social. También aparecen demandas de mayor libertad y de una democracia real y más participativa; esto último en el caso de Brasil tiene una larga trayectoria con los consejos ciudadanos, los presupuestos participativos y el proceso de elaboración de la Constitución de 1988. Casi siempre aparece una ampliación de la brecha entre la calle y las instituciones y el rechazo de la corrupción, la asimetría de los sacrificios y los engaños electorales.

Las reivindicaciones acaban yendo más allá de la motivación inicial concreta. En Brasil todo empezó por la subida de 20 céntimos (7 ctms. de euro) del transporte y han acabado pidiendo un mundo mejor. La exigencia de mayor reparto de la riqueza, por un mínimo estado de bienestar, el fin de la corrupción y del despilfarro de los fastos deportivos. Hay demandas de servicios públicos para todos, de educación, sanidad, vivienda, acceso al consumo, y mayor libertad y capacidad de decisión para los ciudadanos. Las frases: ”Brasil, despierta, un profesor vale más que Neymar” o “Mejor un buen hospital que un gol de la selección” resumen la conciencia de los manifestantes, que han tenido el apoyo de la mayoría de los futbolistas brasileños, porque el movimiento no iba contra el fútbol sino por la Justicia en Brasil.

En Turquía se defiende no sólo un parque que la gente considera suyo, sino la identidad urbana y cosmopolita que suponen los espacios público. Muchos turcos, aunque no hayan leído nunca a David Harvey, coinciden en la práctica con él: la creación de nuevos espacios urbanos comunes, de una esfera pública con participación democrática activa, requiere remontar la enorme ola de privatización que ha sido el mantra de un neoliberalismo destructivo. Debemos imaginarnos una ciudad más inclusiva, aunque siempre conflictiva, basada no sólo en una diferente jerarquización de los derechos sino también en diferentes prácticas políticas y económicas. Si nuestro mundo urbano ha sido imaginado y luego hecho, puede ser re-imaginado y re-hecho. El inalienable derecho a la ciudad es algo por lo que vale la pena luchar. “El aire de la ciudad nos hace libres”, solía decirse. Pues bien, hoy el aire está contaminado de gases lacrimógenos, pero puede limpiarse.
 
Una manifestante con el puño en alto y la cara pintada con los colores de la bandera de Brasil, ayer, día 23, durante una protesta en la playa de Copacabana (Río de Janeiro). / Marcelo Sayao (Efe)
De entrada, la toma de las calles tiene un valor terapéutico. Decía un arquitecto turco en relación a la lucha, asambleas y ocupación con el campamento de la plaza Taksim: “Nos hemos encontrado a nosotros mismos”. Pasar del yo al nosotros, es el comienzo de las complicidades y de las revueltas que pueden cambiar las cosas. Es decir, los movimientos sociales son energía democrática en estado puro a favor de más bienestar y libertad, un intento de rehacer el mundo en el que se vive a partir de sus anhelos más profundos.

Los movimientos sociales tiene la capacidad de canalizar las protestas y hacer que se visibilicen los problemas. Tienen gran poder de movilización y de marcar la agenda política, pero no está claro que sean capaces de mover el tablero político y disputar el poder en las instituciones. ¿Son capaces de politizar los problemas, analizando sus causas y señalando culpables, proponiendo y aplicando soluciones? Para reflexionar sobre la realidad y el papel de estos movimientos, se ha reunido en Madrid este mes de junio la Universidad Popular de los Movimientos Sociales, con la presencia de su impulsor Boaventura de Sousa Santos. Un interesante encuentro de más de cuarenta movimientos de  España, Portugal, Italia y América, junto con profesores y científicos sociales, al que tuve la suerte de asistir por la Marea Verde.

Como conclusiones generales se habló de la gran importancia de los movimientos como factor de cambio, que la movilización consigue resultados, que la pluralidad es un valor y la horizontalidad dispara la participación, que el poder va a criminalizar las protestas, que se necesita una política de alianzas para cambiar las cosas, y que las alianzas más sorprendentes son las que dan más fuerza. Que hay que armarse de una paciencia infinita, porque esto va a durar y el cambio no será fácil. Que la confrontación debe combinar los planos local, nacional, internacional, social y político.

La gran pregunta es: ¿son capaces de pasar del No nos representan al Sí nos representan y articular referentes político-electorales que den la batalla en las instituciones por el cambio necesario? ¿Hacen falta líderes para ello? Personalmente creo que hay que huir de caudillismos y la experiencia del movimiento Cinco Estrellas de Italia es muy significativa de cómo un gran depósito de esperanza y de anhelos de cambio puede quedar en un fogonazo. La primera chinita que hay que poner para que a partir de ella se forme la perla, es un programa con el mínimo común denominador que una a partidos de izquierda y movimientos sociales. Hay que consensuar ese programa mínimo trasformador que frene la representación del neoliberalismo, más allá de la máscara que adopte. Y escoger a las personas más honestas para que sean representantes en las instituciones y a los que habría que vigilar como si fueran ladrones, que decían los clásicos del movimiento obrero. Candidatos a prueba de Google, personas normales haciendo cosas excepcionales. Porque hay que poner en pie una propuesta de cambio, pero también una bandera ética que haga que la ciudadanía vote con entusiasmo y sin tener que taparse la nariz.

En esta línea también se han producido encuentros de reflexión y debate entre la izquierda y los movimientos sociales, como las Jornadas de Alternativas desde Abajo, y otras en marcha que intentan encontrar la vía de intervención en la situación política para frenar la catástrofe social que está viviendo España. No es fácil, se necesita mucha inteligencia política, generosidad de los grandes y prudencia de los pequeños y compromiso de todos y de todas.


Con sus virtudes e insuficiencias, los movimientos sociales son hoy las luces más brillantes en medio de una brutal crisis en la que el capitalismo salvaje asola las calles y las sociedades. Faros en el desierto durante una noche sin luna donde, si no lo evitamos, podemos amanecer en una especie de planeta de los simios. Con su lucha y determinación ponen en evidencia que los poderes políticos y económicos no son otra cosa que tigres de papel.

dimecres, 19 de juny del 2013

MODIFICACIÓN DE HORARIOS; nos vemos de nuevo en la Audiencia Nacional


En la constante lucha por intentar minimizar el tremendo impacto que para los trabajadores y trabajadoras tienen siempre las medidas que fasga y fetico acuerdan con la empresa en perjuicio de nuestros derechos, CCOO una vez más HEMOS IMPUGNADO ante la Audiencia Nacional la última aplicación del Art 41 que se nos ha venido encima.
La cita será el próximo 5 de septiembre y no sabemos el resultado que obtendremos porque de nuevo nos enfrentamos a un acuerdo RATIFICADO POR LA APLASTANTE MAYORÍA DEL COMITÉ INTERCENTROS CONFORMADA POR FASGA Y  FETICO, pero sí sabemos que no podemos quedarnos de brazos cruzados y que hay que DENUNCIAR lo que  esta “modificación” realmente significa: la implantación de “un modelo estructural y permanente de modificaciones continuas de condiciones de trabajo, en materia de jornada, horarios y turnos, que de facto descanaliza la figura legal regulada en el art. 41 del Estatuto de los Trabajadores  y menoscaba los derechos de los trabajadores”
 En el texto de la demanda CCOO ponemos de manifiesto, entre otros aspectos, que:
·         En la negociación se ha ampliado y superado el tope legal máximo del período de consultas previsto en el Art. 41 sin que existieran razones justificadas y razonables más allá del interés, por parte de la empresa, de esperar a la publicación del Convenio. 
·         Algunas de las modificaciones planteadas y de las medidas adoptadas, así como los contenidos materiales concretos acordados, suponen vulnerar preceptos tanto del Convenio que estaba en vigor como del nuevo, de determinados artículos del Código Civil, del Estatuto de los Trabajadores e, incluso, de la propia Constitución.
·         En relación al trabajo en domingos y festivos, más allá de implicar incluso a los trabajadores y trabajadoras de los centros sin apertura generalizada, el acuerdo y la propia empresa en sus alegaciones iniciales alegan “el reparto equitativo y solidario del reparto de trabajo”  estableciendo así una  causa nueva y ajena a las previstas en la ley.
·         Igualmente, respecto a las medidas que afectan a los trabajadores contratados a tiempo parcial, entre ellas el establecimiento de un módulo horario superior al pactado en el contrato, contravienen lo dispuesto en el propio Convenio en relación al Estatuto.
·         “La posibilidad permisiva de que las direcciones de cada centro puedan desarrollar modificaciones al margen de las previsiones legales con la mera información al Comité, incurre también en la infracción del Art. 41 del estatuto y del Art. 27.1 del Convenio”

Por todo ello, CCOO solicitamos a la Audiencia Nacional que “dicte sentencia por la que se declare la nulidad del acuerdo impugnado y se condene a la empresa a reponer a los trabajadores afectados en las condiciones que tenían antes”  pero lo más importante es que


EL CAMBIO ESTÁ EN NUESTRAS MANOS:
HAY QUE CAMBIAR LAS MAYORÍAS EN LOS COMITÉS PARA QUE ESTOS ACUERDOS NO SE REPITAN.

 LA RESIGNACIÓN NO ES UNA OPCIÓN, LUCHA

dijous, 6 de juny del 2013

la audiencia nacional conmina a EL CORTE INGLES a corregir las desigualdades salariales entre mujeres y hombres



La Audiencia Nacional ha sentenciado, por segunda vez, que El Corte Inglés no realiza, ni adopta las medidas necesarias para eliminar o corregir las diferencias salariales entre hombres y mujeres.

A raíz de las denuncias a la inspección de trabajado puestas en Barcelona y otros centros en el año 2002, que acabaron con la sentencia en contra de la empresa por discriminación en la promoción profesional (como mínimo) del Tribunal Supremo hace un par de años, CC OO firmamos el Plan de Igualdad en 2008 para garantizar que se hacían las gestiones oportunas en igualar todas las condiciones laborales entre mujeres y hombres en nuestra empresa.

Un Plan de Igualdad pensado para “lavarse la cara” y que en estos cinco años han servido para:

ü  Homogenizar la uniformidad de la plantilla

ü  Aumentar las promociones de las mujeres al grupo de coordinadores

Evidentemente para CC OO estos no son los objetivos marcados, la madre del cordero en El Corte Inglés siempre han sido las desigualdades salariales. Por eso denunciamos el incumplimiento del Plan de Igualdad ante la Audiencia Nacional.

En una primera sentencia, el pasado año, admitida parcialmente nuestra impugnación, marcando unos plazos a determinados aspectos denunciados que, pasado el tiempo la empresa, y los amarillos como comparsa, no han cumplido.

Por ello requerimos al tribunal el cumplimiento de la sentencia, y que ha dictaminado, entre otras, lo siguiente: “requerimos a El Corte Inglés, SA, Fasga y Fetico para que en el plazo máximo de tres meses desplieguen medidas destinadas a reducir las desigualdades retributivas entre hombres y mujeres que puedan desplegarse en el año 2013, advirtiéndoles que, si no se cumplimentaran en el plazo citado, se les impondrán los correspondientes apremio pecuniarios, sin perjuicio de las acciones por resarcimiento de daños, que pueda promover la parte ejecutante.”

Compañeras  y compañeros, El Corte Inglés y Fasga&Fetico, los mismos que nos han firmado el Convenio Colectivo y que nos firman acuerdos que nos dejan sin protección ante las decisiones de la empresa. Los mismos que sólo protegen sus intereses, los del consejo de administración y los de ciertos personajes, a costa de los trabajadores y trabajadoras. Los mismos que tienen el objetivo común de impedir que CC OO tenga presencia en El Corte Inglés.

Se ha perdido un tiempo precioso para avanzar en la igualdad dentro de la empresa, corrigiendo la discriminación que las mujeres padecemos. La sentencia abre la puerta a que empresa y amarillos no sigan escudándose en la representación que tienen, y dejen de obstaculizar cualquier avance hacia la igualdad.

CC OO seguiremos defendiéndola dentro y fuera de El Corte Inglés, y si la empresa no cumple con la ley, tal como dice la propia sentencia, interpondremos todas las demandas necesarias para que todas aquellas compañeras que quieran reclamen sus derecho y la empresa PAGUE por el daño ocasionado.  


REACCIONA, ORGANÍZATE Y LUCHA  AFÍLIATE A CC OO

dilluns, 20 de maig del 2013

I ara qué?



Ja tenim conveni nou, article 41 en funcionament, i els sindicalistes de fasga i fetico tan tranquils amb tot el que ens han robat als treballadors i treballadores. A l’igual que es diu del govern del PP, a El Corte Inglés tenim allò que ens mereixem. No són poques les veus que hem sentit en molts anys que són sindicats de l’empresa, que no defensen els treballadors, i que cada cop estem pitjor per culpa d’ells; però de la mateixa manera que ho critiquem estem afiliats o compartim els seus somriures hipòcrites, tot i sabent que són còmplices de l’empresa per fer aquestes feines, amb l’únic objectiu d’aconseguir l’empitjorament laboral de tots nosaltres.

I ara què?, a treballar els diumenges i els festius gratis. Són moltes les hores de treball fetes fora de l’horari que no cobrem, canvis de torns per necessitats del departament, augment de la jornada en dies puntuals, etc. Això ho sabem i patim tots els que portem temps en aquesta empresa i ara venen aquests desvergonyits i ens obliguen a treballar els festius gratis, i amb l’argument de la solidaritat pretenen enganyar-nos o riure-se’n de nosaltres, cobrant per això molt bons complements personals a les seves nòmines.

¡Quin bon acord han firmat aquests de fasga i fetico!. “De nuevo lo conseguimos”, diuen en un dels seus pamflets. Un altre cop hem tornat a putejar als treballadors de El Corte Inglés. De manera que fa dos anys ens fastiguejaren traient-nos els torns rotatius de mati-tarda que teníem per fer-nos venir dies de fins a 10 hores, i no contents amb això ara incrementen els dies ampliats, ens parteixen el torn i a alguns ens obligaran a treballar sempre de tarda. Campions sí, són autèntics campions (com truans i engalipadors) ja que de no ser així com ens vam explicar que sent ells els culpables que cada dia ens esclavitzi més l'empresa, ens baixi el sou i siguem treballadors d'usar i llençar, no hagi una reacció generalitzada de rebot a aquests sindicats usurpadors dels drets dels treballadors.

Des de CCOO volem convidar-te que pensis, solament et paris i pensis per què acceptem aquestes decisions que ens perjudiquen tant sense reaccionar. Podem seguir queixant-nos per darrere, seguir parlant malament de fasga i fetico quan no estan al nostre costat, però de res servirà si seguim sent uns hipòcrites a l'estar afilat a ells proporcionant-li la majoria que necessiten per a despullar-nos dels nostres drets. Els nostres companys de Carrefour semblen veure-ho més clar i s'ha provocat una des-afiliació massiva a aquests sindicats i un rebuig generalitzat en les eleccions que s'han celebrat. De tu depèn el que ocorri a El Corte Inglés, després no et lamentis per això.

CC OO defensa els teus interessos

dilluns, 13 de maig del 2013

La batalla política por el pleno empleo

Juan Torres López | Economista
nuevatribuna.es | 11 Mayo 2013


Hace ahora justamente 70 años un economista polaco muy importante, Michal Kalecki, publicó un artículo (Aspectos políticos del pleno empleo) que me parece que tiene una gran actualidad en nuestro tiempo y particularmente en un primero de mayo como este.

Kalecki partía de reconocer cuando lo escribía que una mayoría considerable de los economistas opinaba que, aun en un sistema capitalista, el pleno empleo puede alcanzarse mediante un programa de gastos del gobierno, siempre que haya un plan suficiente para emplear toda la fuerza de trabajo existente y siempre que puedan obtenerse dotaciones adecuadas de las materias primas extranjeras necesarias a cambio de exportaciones.

Se aceptaba, decía el economista polaco, que si el gobierno realiza inversión pública (por ejemplo, si construye escuelas, hospitales y carreteras) o subsidia el consumo masivo y si además este gasto se financia con préstamos y no con impuestos, la demanda efectiva de bienes y servicios puede aumentarse hasta un punto en que se logre el pleno empleo.

A la objeción (que todavía se sigue planteando) de que eso podría crear inflación, Kalecki respondía con total seguridad: la demanda efectiva creada por el gobierno actúa como cualquier otro aumento de la demanda, por tanto, si hay oferta abundante de mano de obra, planta y materias primas, el aumento de la demanda se satisface con otro de la producción. Lo que significa que si la intervención gubernamental trata de lograr el pleno empleo pero no llega a aumentar la demanda efectiva más allá del nivel del pleno empleo, no hay por qué temer a la inflación.

A continuación, Kalecki señalaba que, a pesar de que esa tesis estaba bastante clara, tenía oponentes, entre los cuales mencionaba a “expertos económicos estrechamente conectados con la banca y la industria”, lo que le llevaba a pensar que, a pesar de que los argumentos utilizados son económicos, “hay un fondo político en la oposición a la doctrina del pleno empleo”.

Así, recordaba en el artículo que “las grandes empresas se opusieron sistemáticamente en la gran depresión de los años treinta a los experimentos tendentes a aumentar el empleo mediante el gasto gubernamental en todos los países, a excepción de la Alemania Nazi”. Igual que lo que ocurre en estos momentos en Europa.

Kalecki se preguntaba, tal y como deberíamos hacer ahora, por qué había esa oposición a las políticas que podían aumentar el empleo, sobre todo, teniendo en cuenta que “el aumento del producto y el empleo no beneficia sólo a los trabajadores, sino también a los empresarios, porque sus ganancias aumentan”.

Si los empresarios, decía Kalecki, suspiran por las ganancias que lleva consigo el auge, ”¿por qué no aceptan gustosos el auge “artificial” que el gobierno puede ofrecerles?”. O, como diríamos ahora: ¿por qué defienden las empresas políticas de austeridad que recortan el empleo y sus beneficios, puesto que con ellas venden menos?

Kalecki dio tres posibles respuestas a esa pregunta capital.

La primera tiene que ver con el hecho de que en un sistema de no intervención del gobierno el nivel del empleo depende de la confianza de los capitalistas: si ésta se deteriora, cae la inversión privada, lo que se traduce en una baja de la producción y el empleo. Por tanto, decía Kalecki, sin intervención, los capitalistas disponen de un poderoso control indirecto sobre la política gubernamental: como todo lo que pueda incomodarles y deteriorar “su” confianza debe evitarse para que no se provoquen crisis, resulta que los gobiernos deben someterse constantemente a sus preferencias y dictados.

Sin embargo, dice Kalecki, “en cuanto el gobierno aprenda el truco de aumentar el empleo mediante sus propias compras, este poderoso instrumento de control perderá su eficacia”.

Concluye el economista polaco con una idea que es perfectamente aplicable a lo que viene sucediendo en la actualidad: quienes defienden los intereses de las empresas y se oponen a la intervención gubernamental deberán considerar como “peligrosos” los déficit presupuestarios, pues estos son su instrumento principal para llevarla a cabo. La función social de la doctrina de las “finanzas saneadas” (de la estabilidad presupuestaria o de la austeridad, diríamos ahora) no es otra, decía, que hacer que la confianza empresarial prevalezca como determinante del nivel del empleo y de la bonanza económica.

Una segunda resistencia de los capitalistas a la política gubernamental que crea empleo proviene de que, cuando se lleva a cabo, se sienten doblemente amenazados. Si se articula invirtiendo en productos que podría producir la empresa privada creerán que el gobierno actúa como un competidor indeseable que le roba negocio y beneficios, y se opondrán a ella. Y si la intervención se realiza subsidiando compras se producirá una paradoja. En principio les vendría muy bien a los capitalistas, porque así venderían lo que de otra forma se quedaría sin vender. Pero se negarán a ello porque con dichos subsidios, dice Kalecki, se pone en cuestión algo de la mayor importancia: “los principios fundamentales de la ética capitalista requieren la máxima del ganarás el pan con el sudor de tu frente, es decir, siempre que tengas medios privados”.

Pero no paran aquí las cosas. Incluso si los capitalistas superasen estas dos reacciones adversas, se enfrentarán a la política que puede conseguir el pleno empleo por otra razón fundamental.

Si el pleno empleo se alcanza, dice de nuevo Kalecki, el paro dejaría de ser un medio de disciplinar a los trabajadores y de limitar su capacidad reivindicativa: “La posición social del jefe se minaría y la seguridad en sí misma y la conciencia de clase de la clase trabajadora aumentaría. Las huelgas por aumentos de salarios y mejores condiciones de trabajo crearían tensión política”.

A partir de ahí el economista polaco desarrolla una idea fundamental, y que me parece que tiene una vigencia plena en nuestros días: “Es cierto -escribía- que las ganancias serían mayores bajo un régimen de pleno empleo (…). Pero los dirigentes empresariales aprecian más la “disciplina en las fábricas” y la “estabilidad política” que los beneficios. Su instinto de clase les dice que el pleno empleo duradero es poco conveniente desde su punto de vista y que el desempleo forma parte integral del sistema capitalista normal“.

Tras una serie de reflexiones sobre los efectos cíclicos de estas reacciones ante la política de creación de empleo Kalecki plantea otro asunto fundamental y que también me parece de actualidad hoy día: una de las funciones importantes del fascismo, tipificado por el sistema nazi, fue la eliminación de las objeciones capitalistas al pleno empleo, porque en esos regímenes totalitarios la maquinaria estatal se encuentra “bajo el control directo de una combinación de las grandes empresas y los arribistas fascistas”. Entonces, la objeción al gasto gubernamental en inversión pública o en consumo se supera concentrando el gasto gubernamental en armamentos y la “disciplina en las fábricas” y la “estabilidad política” bajo el pleno empleo se mantienen por el “nuevo orden” que va desde la supresión de los sindicatos hasta el campo de concentración.

Por eso, aunque Kalecki creía que es “sumamente improbable” que el capitalismo se ajuste al pleno empleo como norma, me parece que de su análisis se puede concluir que la lucha por el empleo pleno es fundamental, porque solo con él se podrán empoderar lo suficiente los trabajadores y trabajadoras y también porque es, al mismo tiempo, “una forma de prevención del retorno del fascismo”, en palabras del economista polaco.

No debemos olvidar, pues, lo importante que es avanzar en ese combate por el empleo, conquistar uno a uno si hace falta cada puesto de trabajo y forzar políticas orientadas a la plena ocupación en lugar de a imponer disciplina. Eso sí, teniendo en cuenta que el aumento del empleo no puede darse a costa de un crecimiento insostenible de la actividad, social y medioambientalmente hablando, y que no se puede tener en cuenta solo el trabajo remunerado que se traduce en empleos convencionales sino también el que no se remunera porque se desenvuelve fuera de la órbita de los mercados. Un avance que solo se podrá llevar a cabo si los trabajadores y trabajadoras se convierten en protagonistas y dueños exclusivos de su propio destino como asalariados o asalariadas y como ciudadanos o ciudadanas.

dijous, 2 de maig del 2013

l'1 de Maig al carrer



Tot i la por, la manca de perspectives i la situació que ens envolta, els treballadors i treballadores d'arreu han sortit al carrer per demostrar que no estem disposats a que ens ho prenguin tot.

manifestació a Barcelona

manifestació a Lleida

companys de la secció sindical a la manifestació de Madrid

manifestació a Malaga

manifestació a Tarragona

manifestació a València

manifestació a Vigo

manifestació a Saragossa

NI NOS DOMARON, NI NOS DOBLARON NI NOS VAN A DOMESTICAR

NI NOS DOMARON, NI NOS DOBLARON NI NOS VAN A DOMESTICAR
Marcelino y Josefina en el acto de homenaje del pasado lunes 26 de Noviembre